La Hidroeficiencia como modelo de negocio

La Hidroeficiencia como nuevo modelo de negocio para las Empresas de Servicios Energéticos (ESES) y de Eficiencia Energética.

PRESENTACIÓN

Esta comunicación persigue representar y dar a conocer las posibilidades de negocio existentes en el mundo de la Eficiencia Energética a través de la Eficiencia Hídrica o Hidroeficiencia y en concreto en el mundo del ahorro de agua y de la energía derivada de su utilización y su aplicación en el consumo sanitario.

Realizando un repaso a los escenarios reales, como son las inversiones y las rentabilidades que pueden suponer para las empresas de servicios energéticos, la ampliación de su portfolio de servicios, tanto para su cartera de clientes existentes, como para prestar a sus potenciales nuevos clientes.

El AFCH y ACS, son dos componentes inherentes a cualquier tipo de edificación, lo que hace que podamos ofrecer dichos servicios de eficiencia en cualquier clase de negocio, industria o institución, ya que, aunque pueda variar el número de unidades existentes, en el 100% de los edificios nos encontramos con aseos, baños, vertederos, etc. por lo que su conocimiento, nos permitirá ofrecerlo a cualquier nuevo proyecto que se esté ofertando.

 

INTRODUCCIÓN

Un sector tan moderno e innovador como es el mundo de las ESEs en España, en su proceso evolutivo y de madurez, no sólo ha de prestar atención a la propia dinámica del negocio, sino también ha de ir incorporando nuevas estrategias e ideas, que penetren en la sociedad provocando que tanto sectores públicos como privados vean sus servicios como interesantes y rentables; y para ello ha de dotar sus propuestas con servicios que ayuden a sus clientes a ahorrar el máximo en sus costes de explotación, tanto desde un punto de vista energético, como medio ambiental, y económico.

Una de las partidas presentes en casi todas las edificaciones, ya sean industrias, oficinas, comercios, etc. es el consumo sanitario del agua (ACS y AFCH), el cual se suele obviar por lo irrelevante de su coste comparado otros consumos energéticos. El agua no es que sea económica o barata, sino que cuando se compara con otros consumos, estos son mucho más costosos.

Ahorrar agua, es sinónimo de ahorrar energía, ya que se nos olvida con mucha facilidad que la gran mayoría de agua que consumimos (más del 40% de media), es agua caliente, y calentar el agua, suele representar un coste 4-5 veces superior al coste de la misma.

Desde un punto de vista medioambiental, cada vez, son más las empresas que entre sus compromisos voluntarios medioambientales, se plantean, persiguen, y buscan, reducir sus consumos y ser más respetuosos con el medioambiente, a través de la implementación de sistemas de gestión medioambiental, tipo EMAS, o ISO 14.001, debiendo cumplir metas y objetivos por ellos mismos planteados; y donde las empresas de servicios energéticos tienen un campo de actividad virgen por explotar, tanto en su cartera de clientes, como nuevos proyectos.

Además, muchas ordenanzas municipales y autonómicas, en materia de ahorro de agua y eficiencia, obligan a la implementación de este tipo de medidas, como por ejemplo en la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, ayuntamientos como los de, Alcobendas, Torrelodones, Collado Villalba y así más de 250 ayuntamientos por todo el país, y algunos como Madrid además obligan a los grandes consumidores (más de 10.000 m³ al año), a realizar un  Plan de Gestión  y Uso Sostenible del Agua, en todas sus vertientes; por lo que será muy fácil, que un gran edificio o una gran instalación se encuentre esta tesitura y necesite de empresas que le ayuden a realizar, estos compromisos y responsabilidades. (Sólo en Madrid hay más de 1.300 empresas o instituciones, que superan dicho requisito).

Como más adelante se explica, la implantación de medidas correctoras del consumo de agua en cualquier tipo de instalación, suele ser una medida de las más rentables que existen, y aunque las inversiones son muy bajas, si se eligen productos adecuados, no generan problemas de mantenimiento (al revés lo minimizan), ahorran agua y energía durante mucho tiempo, lo que las hace ideales para este tipo de negocios, ya que exigen bajas inversiones, y ofrecen plazos de amortización muy rápidos y con elevadas tasas de beneficios a lo largo de su longeva vida.

La Hidroeficiencia parte de unos principios que no todo el mundo conoce, y que se basan en minimización de la demanda mediante tecnologías que no merman el confort, ni producen detrimento en el servicio, pero que garantizan la reducción de la demanda, lo que es vital tenerlas en consideración, antes iniciar o valorar otras fases de un proyecto de mejora, como pudieran ser, el cambio de combustibles o la sustitución o mejora de calderas por ejemplo.

En este trabajo, se pretende dar una visión de los equipos existentes, las tecnologías disponibles, las inversiones a realizar, los ahorros obtenibles, así como su amortización y vida. A través de dos ejemplos, uno de un hotel y otro de un edifico de oficinas en la ciudad.

Por último, a través de esta comunicación se pretende mostrar lo interesante de esta propuesta para complementar las ofertas que las empresas de servicios energéticos pueden ofrecer y en especial en áreas o sectores como el hospitalario, hotelero, residencial, así como en el docente, en el sector público y deportivo, donde el gasto en la factura del agua y de la energía derivada de su utilización, puede representar entre un 10% y un 14% del total de las facturas o insumos.

 

TECNOLOGÍA PROPUESTA

La oferta de las tecnologías y los sistemas para ahorrar agua y energía es muy amplia y variada, a la vez que suficiente para poder ser implementada casi en un 90% del equipamiento sanitario disponible hoy en día en cualquier tipo de edificio, o instalación, pero sólo con tres tipos de medidas, podremos reducir espectacularmente el consumo de agua y energía y a bajo coste.

Seguidamente vamos a ver unos ejemplos de tecnologías, algunas de ellas patentadas hace más de 18 años y que hoy en día están más vigentes que nunca, y que pasan desapercibidas por los usuarios, caracterizándose por unos altísimos ahorros, no merman el confort ni afectan en detrimento del servicio ofrecido.

Recomendando invertir en equipos de alta calidad, elevada eficacia  y máxima garantía, lo que garantizará el máximo ahorro y una importante longevidad, minimizando el mantenimiento.

1º Medida: Sustitución de los clásicos aireadores, filtros o rompe – aguas, por “Perlizadores” de tecnología ”Long Life”, aparte de cumplir con el objetivo anterior, aporta ventajas tales como: ser más eficaz con los jabones líquidos, ser más agradable y confortable, aparentar salir más agua de la que realmente sale y, por supuesto, economizar agua y la energía derivada de su calentamiento, con ahorros medios superiores al 50% del consumo habitual de este tipo de equipos, existiendo versiones estándar, minimalistas, escamoteados para griferías de diseño y antirrobo, para lugares en los que preocupen los sabotajes, posibles robos o vandalismo.

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 Foto 1. Imágenes de distintos tipos, modelos y versiones de “Perlizadores Long Life de RST”.

 2º Medida: Optimización del consumo de agua en duchas, mediante la instalación de reductores volumétricos o limitadores de caudal, o la sustitución de mangos de ducha o alcachofas por otras ecológicas con sistemas de aceleración del agua, o técnicas de limitación de caudal ya incorporado y que generan ahorros de más del 40% del agua de un equipo tradicional.

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 Foto 2. Imágenes de distintos equipos economizadores de agua y energía para duchas de RST

 3º Medida: Optimización de los mecanismos y sistemas de descarga para inodoros y urinarios, por otros ecológicos, regulables y con selector de descarga, que sustituyendo a los existentes, generan ahorros de entre el 25% y el 45% al consumo previo existente.

Esto ajusta el caudal a la necesidad y genera ahorros por su altísima utilización, en cualquier instalación. Siendo muy habitual que durante una jornada de trabajo, cualquier persona utilice el inodoro/urinario y el lavabo más de 3-4 veces al día (incluso más cuanta más edad se tenga).

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Foto 3. Imágenes de distintos equipos de La Tienda del Ahorro de Agua, para reducir el consumo en inodoros y urinarios.

 

DATOS DE EJEMPLO

A continuación se van a mostrar dos ejemplos, donde se puede ver la rentabilidad de las inversiones propuestas y cuantificar lo interesante de este tipo de medidas.

Ejemplo Hotel: En este primer ejemplo, se analiza un hotel tipo, de 3 – 4 estrellas, con 100 habitaciones, y una ocupación media del 65%, con un coste de 1,87 € el m³ de agua y un consumo anual de 9.454 m³, de los cuales el 42,5% de estos es ACS, con un coste de 3,41 €/m³ del agua calentada con gas natural, y considerando todos los parámetros y pérdidas por acumulación y distribución.

El equipamiento considerado para este establecimiento, es el siguiente:

  • 110     Grifos  optimizados  con  Perlizadores  (lavabos  de  habitaciones  y     aseos                            públicos).
  • 102     Duchas de las habitaciones y de los vestuarios de personal.
  • 106     Inodoros de las habitaciones y de los vestuarios de personal.
  •    2      Urinarios de los aseos públicos.
  •             Mano de obra y sustitución de todo lo anterior.

 En este ejemplo, el gasto anual por la factura del agua asciende a 17.678,05 €, y el gasto en energía asciende al año a 13.700,48 €; por otra parte las inversiones a realizar de todo el equipamiento antes detallado, asciende a 4.845,71 €. Por último el gasto medio mensual por el consumo de agua y la energía derivada de su calentamiento, asciende a 2.614,88 € al mes.

 Los ahorros que se pueden obtener con estas inversiones se pueden cifrar en un mínimo del 27% del consumo de agua total del edificio, lo que representa un ahorro de 706,02 € al mes, y unos 8.472,20 € al año, por lo que el plazo de amortización simple seria de sólo 209 días, o sea, menos de 7 meses.

 La inversión propuesta ofrece unos ratios de rentabilidad que no pueden ser más atractivos (rendimientos brutos mínimos anuales de casi el 50%, y tasas de retorno de la inversión superior al 580%), todo ello compartiendo el 50% de los beneficios con el cliente, si ese fuese el pacto acordado.

 La garantía del fabricante es de dos años y la vida estimada del producto, con un mínimo mantenimiento (el exigido por la legislación de prevención y lucha de la Legionella), se puede cifrar en un mínimo de 10 – 12 años o más, incluyendo en los cálculos el coste del mantenimiento de la instalación (con dos revisiones anuales incluidas, por parte de la ESE), por lo que si el contrato se prolongara y en vez de 5 años, se pasa a 10 años, los resultados serían espectaculares tanto para el cliente, como para la ESE, en estos proyectos de Hidroeficiencia Energética.

 Tabla I. Resultados económicos del proyecto de Hidroeficiencia planteados en el ejemplo.

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Ejemplo Edificio de oficinas: En este caso se valora un edificio de oficinas, con una superficie aproximada de unos 16.500 m² donde trabajan diariamente unos 850 empleados y cuentan con unas 150 visitas diarias, en una jornada anual de 250 días laborables y 220 días de trabajo efectivo, contando con un consumo anual de unos 14.925 m³, de los cuales sólo 8.9955 m³ son de agua sanitaria, estando el resto dedicado a mantenimiento, riego, baldeo y torres de climatización.

 Los costes del agua considerada, son de 1,87 €/m³ de agua y de 3,41 €/m³ el coste de calentar el ACS, con gas natural, considerando un consumo de 3.044,7 m³ de ACS y estimándose un ahorro potencial del agua consumida para consumo humano, del 31% del total.

 El equipamiento considerado para este edificio de oficinas, es el siguiente:

  • 110         Grifos optimizados mediante Perlizadores (lavabos aseos públicos, fregaderos).
  •     6          Duchas de los vestuarios del personal.
  •   24          Urinarios temporizados.
  •   90          Inodoros de los aseos públicos y de los vestuarios de personal.
  •                 Mano de obra y sustitución de todo lo anterior.

 El gasto anual por la factura del agua asciende a 26.715,75 €, aunque dedicada al consumo sanitario sólo son 16.029,45 € y el gasto en energía derivado de su utilización, asciende al año a 11.691,65 €; necesitándose unas inversiones para la optimización de sólo 3.569,24 €.

 Por último el gasto medio mensual por el consumo de agua y la energía derivada de su calentamiento (sólo para ACS y AFCH), asciende a 2.310,09 € al mes.

 Tabla II. Resultados económicos del proyecto de ahorro y eficiencia en un edificio de oficinas.

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CONCLUSIONES

 Las inversiones propuestas, por lo general se amortizan en tan sólo unos meses y ofrecen ahorros muy considerables, a la par que en proyectos u operaciones a éxito, los hacen ideales, ya que aunque los productos utilizados tienen un coste 3 veces superior a los habituales, su altísima eficiencia y calidad garantizan periodos de vida y explotación muy largos (más de 10 años).

Esto unido a al mínimo mantenimiento y lo importante de los ahorros generados (mínimo 25- 30%), hace que sean implementables como valor añadido a cualquier proyecto de eficiencia, y/o de Outsourcing Energético, garantizando por lo general beneficios de entre 3 y 7 veces, la inversión inicial practicada en periodos de 5 ó 10 años de contrato.